El jueves fue un día increíble. Estábamos invitados a compartir una comida con la familia de nuestros amigos, 50 kilómetros al este de Santiago, en medio del campo, allí donde los turistas aparentemente no pueden ir. Salí temprano del hotel hacia la casa de Vivian y Estol, para ayudarles en algunos problemillas que tenían con el ordenador. El resto del equipo tenía la misión de comprar algunas cosas para la comida, provisiones para el barco y de ir a buscar un segundo coche.
Todos nos encontramos entorno al mediodía, para salir hacia Segundo Frente, un lugar que no tiene nada que ver con la Cuba que habíamos conocido hasta ese momento, magnifico.
La familia del campo nos habían preparado uno de sus ovejos (como se les llama aquí, cordero para nosotros), fue un gran honor y también una gran delicia. También tomamos un carpacho de camarones (langostinos), buenísimo, para repertir.
Comimos como reyes, y luego conversamos durante toda la tarde de nuestras respectivas costumbres, de nuestros respectivos modelos de vida.
Durante el regreso tuvimos un pequeño susto porque el segundo coche se paró, pero bueno, rápidamente tuvimos una demostración de la destreza para la mecánica de los cubanos, no me extraña que sean capaces de mantener un parque de automóviles que datan de los años 50 y 60.
Al regreso a Santiago todavía estuvimos un momento acabando de resolver cuestiones informáticas, y el equipo aprovechó para tomar uno de esos excelentes cafés caseros cubanos. Sobre las 10 de la noche tomamos carretera dirección de nuevo a la Marina Gaviota en Varadero, un camino de 860 Km a recorrer entre los socavones de la carretera y el resto de obstáculos que ya sabéis.
Decidimos hacer la vuelta de un tirón, conduciendo durante toda la noche por guardias, como en el barco. Nos fuimos encontrando en todo momento gente caminando o a caballo a lo largo de las carreteras y autopistas.
Al día siguiente, sobre las 9 de la mañana estábamos de nuevo en Varadero. Intentamos comprar pan, pero para nuestra sorpresa nos informaron de que no lo encontraríamos en toda la zona, les faltaba un ingrediente, pero quienes debían llevárselo no tenían combustible para hacerlo, así que…
Llegamos a la marina, y de nuevo 2 horas de conversación con las autoridades para realizar la entrada (anqué sea en coche) y para intentar que no impusieran a Henry una sanción de 500 CUC por haberlo recogido con el dingy sin pasar por la aduana. Lo conseguimos.
En el momento que intentamos salir la marea estaba baja, durante la maniobra quedamos varados en medio del canal, Daniel se tiró a bucear para comprobar que no estuviéramos enganchados con nada, y mientras subía de nuevo al barco pudimos movernos, la marea había subido los pocos centímetros que necesitábamos para liberarnos. Sin más problemas partimos para fondear en Cayo Blanco.
La noche fue un poco movida. El barco aprovechó un magnífico claro de luna, el viento y las corrientes para movernos estilo Kamasutra: en todas las posiciones entorno a 230 grados…
Al levantarnos, una bella sorpresa nos esperaba: por primera vez desde hacía 3 semanas ninguna nube en el cielo. La temperatura era agradable, estábamos frente a una gigantesca playa de arena blanca, rodeada de bajos y arrecifes. Pero las condiciones para el baño no eran ideales, el viento soplaba, el agua estaba turbia y numerosas carabelas portuguesas – una especie de medusa muy venenosa, añade lo que consideres oportuno Gilberto- flotaban alrededor del barco.
No por ello nos desmoralizamos… el viento se mantiene, así que vamos a navegar un poco.
Después de un buen desayuno, análisis de la situación: meteorología, marea, posibles destinos para pasar el último día de Daniel y Henry. Decidimos dirigirnos hacia Cayo Mono a vela. El viento era favorable, así que partimos amurados a babor. Apenas el génova empezó a portar el carro de escota partió bajo la tensión. Lo teníamos previsto y tenemos un recambio, ya que nos pasó lo mismo con el de la otra banda antes de la salida de Valencia. Dicho esto, es algo complicado de reparar en mar abierto.
Seguimos sin desmoralizarnos… el agua se volvió mucho más clara y decidimos continuar a motor para fondearnos en Cayo Mono, para intentar hacer un poco de snorkling.
Es cierto que el cielo había empezado ya a cubrirse, pero ahí, no tuvimos verdaderamente mucha suerte. A penas llegamos el sol desapareció y empezó a llover con fuerza.
Retomamos pues nuestro plan de navegación para salir a la zona más profunda, haciendo un bordo del lado que tenía el carro de escota correcto. Tampoco tuvimos mucha suerte de nuevo, el viento se puso a rolar bruscamente con puntas de 30 nudos, algo no muy bueno se presagiaba, y tampoco podríamos anclar fácilmente en ningún lado, debíamos regresar a puerto.
Dado que la mara todavía era baja fondeamos justo frente a la bocana de la marina, para esperar un poco. A los pocos minutos, de nuevo, no había una sola nube en el cielo. Aprovechamos los últimos momentos de sol y sobre las 17:30 entramos en puerto.
Quise asegurarme de que todo estaría correcto para nuestra salida al día siguiente hacia Estados Unidos. Nadie en el despacho, pero acabé por encontrarlos en la cafetería, al final:
- Tenía que rehacer una autorización de entrada (si, cada vez que se sale, hace falta una autorización, y cada vez que se entra, lo mismo…)
- No estaba muy claro que alguien de la marina pudiera hacerme la salida, aunque lo sabían desde una semana atrás
Mientras pasaba, una empleada de la marina nos confirmo que habia duchas, justo frente al barco. Unos minutos más tarde un Guarda Fronteras nos explicó que la mujer se había marchado con las llaves. Este es un concepto típicamente cubano: hay, pero en realidad no hay
Sobre las 20 horas tuvimos reforzar las amarras, se estableció un noroeste muy violento, pero la jornada termino con alegría, el restaurante del lugar, Kike-Kcho, nos vendió 3 sabrosas langostas que devoramos junto a una ensalada y una excelente botella de vino.
(Este texto ha sido fundamentalmente escrito por Daniel Rappo, mi amigo suizo que nos ha acompañado 3 semanas, yo me he encargado de traducirlo del Francés y adaptarlo).
Sed Felices
Kike


Primo Enrique aunque no escriba todos lo dias , leer leo todos los dias , veo que habeis pasado algun apurillo pero lo habeis solucionado pronto, pero de comer langostas vais a quedar,pero que muy artos, besos para ti y tu compañero ya escribire otro dia,tened mucho cuidado.
“PRIMO DE MI ARMA”. HEMOS PASADO UN DIA DE ANDALUCÍA BASTANTE BUENO, MIS PADRES HAN DECIDIDO IR AL ROCÍO, QUE ES LA MISA DE LA HERMANDAD DE LEBRIJA, Y HAN HECHADO EL DIA ALLÍ. NOSOTROS, MI MUJER, ROCIO Y YO, HEMOS ESTADO CON LA PRIMA MANOLI Y PERICO, EN CASA DE MIGUE Y PEPI, DESDE ALLÍ LLAMAMOS A LA PRIMA CHICA, Y LA VERDAD QUE PASAMOS UNA VELADA MUY AGRADABLE, COMO NOS GUSTA A LOS ROMERO, TU YA SABES.
POR AQUÍ TODO SIGUE BIEN, MI PADRE ME PREGUNTA MUCHO POR TI, PUES SABE QUE TE SIGO EN EL BLOG. Y YO ESTOY BASTANTE RECUPERADO.
HACE UN PAR DE DIAS ESTUVE HABLANDO CON BELÉN Y ME COMENTA LO QUE YA SE POR ESTA VIA. QUE ESTAIS MUY BIEN. ME ENVIARÁ UN EMAIL Y UN NÚMERO DE MÓVIL, YA HABLAREMOS.
HA OTRA COSA, VOY A MIRAR LO DE ESTE VERANO EN BRASIL, QUE ME HACE ILUSIÓN, ASÍ QUE DIME CUANDO ESTAREIS MAS O MENOS POR SAN SALVADOR DE BAHIA.
BUENO NO TE ABURRO MAS. DECIRTE QUE TE QUEREMOS UN MONTÓN Y QUE SEGUIMOS ESTANDO MUY ORGULLOSOS DE TÍ
MUCHOS BESOS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Hola marineros,
Veo k estais camino de MIami, finalmente llegais de nuevo al 1er mundo ( que clasismo) no se si os habeis enterado de que ha habido un sismo de 8.8 en Chile y como consecuencia tsunami tambien. con olas de 20 mts
La Tierra se enfada , sera culpa de ZP??.
Supongo que en USA vas a tener trabajo para colgar todas las fotos, aprovecha que ahi si que tienen banda mega ancha y todo va muy rapido.
Todos tenemos muchas ganas de ver esas placas con arte.
Saludos Bahari-._:Willy
Al leer el comentario del primo Enrique (…perdon, Enrique Romero Garcia , que hay muchos Enriques en la familia y hay que especificar…) he caido en la cuenta, que el calendario ha unido y hecho coincidir en las mismas fechas , la celebración del dia de Lebrija en el Rocio (que es el 28/Febrero, que tambien es el día de Andalucia) con el rugir de “la despertá” y “la mascletá” en Valencia.
NOTA: Nada de coincidencias, si es que Lebrijanos y Valencianos estabamos predestinaos…
Hola trasmundistas,
Lo primero, agradacer a Daniel esta última entrega de las aventuras.
Después, al lío. La carabela o fragata portuguesa (Physalia physalis), no es una medusa en sí. Aunque cnidario como estas, pertenece a otro orden, el de los sifonóforos. Se trata de un organismo colonial. Es decir, está compuesto por la unión de numerosos hidroides, cada uno de los cuales desarrolla una función específica: captura de presas, digestión, flotador, etc.
En ella destaca su neumatóforo, especie de flotador en forma de saco, que le permite mantenerse a flote, y aprovechar los vientos para sus desplazamientos. Este es translúcido con áreas de color azul o violeta. De este flotador, parten unos larguísimos y finos tentáculos (pueden alcanzar los 30 metros). En los tentáculos se ubican los individuos cazadores. Los cuales poseen sustancias urticantes muy potentes, cuya finalidad es narcotizar los peces de los que se alimenta.
Se trata de una especie muy peligrosa para los humanos, ya que sus picaduras son muy dolorosas, pudiendo llegar a causar la muerte por shock anafiláctico.
Yo tuve la ocasión de ver una “picadura” en la palma de la mano de un buceador. El cual al notar algo hizo por apartarlo. Y, pese a ser la palma, q es una zona curtida, la apariencia era como una quemadura de tercer grado. Impresionante.
Bueno chicos, seguid disfrutando, y haciéndonos disfrutar. Un abrazo